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DVARIM

Esta semana se nos muestra como afrontar la negatividad para que su energía no desvíe nuestra atención del camino del alma.  Cuando entramos en resonancia con las dificultades desde nuestro egoísmo, se inicia una lucha que nos impide ver desde la perspectiva del alma

En esa lucha aparecen los sentimientos negativos, enojos, broncas, miedos, y otras reacciones que no queremos reconocer en nosotros, y al querer eliminarlas de nuestra mente les terminamos damos entidad. Cuando le damos entidad desde la atención a la negatividad esta crece. Cuanto más intensa es la emanación de nuestras creencias negativas, mas nos separamos de la comprensión que trae conectar desde el alma. No vemos que las dificultades son justamente la oportunidad para conectar con el alma

 

Se nos explica esta semana que frente a situaciones desafiantes debemos ser conscientes, no luchar contra ellas sino comprenderlas. La comprensión nos transforma a nosotros, la lucha nos debilita. Debemos entender que todas las circunstancias son neutras pero que es nuestra interpretación egoísta la que nos hace resonar con nuestra propia oscuridad y frente a ella luchamos en lugar de comprender, justificamos y peleamos contra las circunstancias en lugar de resolverlas en el mundo espiritual.

 

Somos nosotros los que elegimos desde nuestro libre albedrio como vamos a “utilizar” la dificultad, si nos va a proveer de una expansión de consciencia o vamos simplemente a entregarnos al dolor que surge de la lectura de nuestro ego frente a ella. Cuando miramos hacia atrás somos nosotros los responsables de la interpretación que hagamos de los eventos vividos, tenemos la libertar de mirar hacia a tras y ver derrotas o aprendizajes o de ver en el futuro posibilidades o frustraciones.  El tiempo no existe en el espíritu por lo que todo es nuestra creación.

En la experiencia de la vida todos cometemos errores, pero es a través de nuestra voluntad que podemos decidir si nuestras equivocaciones nos conducirán a la autocrítica, a la culpa y el remordimiento (negatividad) o si el sentimiento nacido de ese error puede ser elevado en frecuencia y su energía puesta al servicio de nuestro crecimiento.

 

A través de la elevación de nuestra consciencia podemos utilizar el error para acercarnos al amor incondicional y para abrirnos al sentido de la vida según nuestro plan original. Esta semana se nos invita a utilizar la energía del error para transformar la resistencia a “lo que es” en luz creadora. LOS ERRORES SE TRANSFORMAN CON AMORCUANDO NUESTRA GRATITUD NOS ABRE A LA CONSCIENCIA.

 

La dificultad nos da la oportunidad de hacernos conscientes de la negatividad que vive enraizada en nuestras memorias, solo al hacernos conscientes de ella podemos reconocer las limitaciones inconscientes que limitan nuestra perspectiva de la vida. Cuando nos hacemos conscientes podemos accionar desde la voluntad del espíritu para entender la corrección en la en memoria del dolor que debemos realizar.

La idea de esta semana es comenzar a enfocar nuestra energía en la expresión de quienes somos y no en la destrucción de quienes creemos ser sin querer serlo.

 

Saber extraer la energía subyacente del error permite transformar el dolor en presencia y en creatividad, energías que establecen un puente hacia el alma, hacia la unidad.

Aquello que es enfocado por nuestra consciencia se amplifica en nuestra mente, cobra entidad y toma importancia en nuestras vidas acorde a la atención y a la intensión con la que observamos. En este mundo dual imaginamos la falta de luz como real pero si desde nuestra voluntad decidimos crear una experiencia consciente no importa lo complicada que sea la situación, nuestra presencia logra atravesar las memorias dolorosas y conectando con el amor desde el alma, claramente esto requiere la superación del egoísmo, no hay amor cuando manda el egoísmo.

 

Las fuerzas oscuras solo toman entidad cuando les permitimos abrevar de la energía de la vida, cuando a través del manejo de una conducta egoísta alimentamos la soberbia, la importancia personal, el enojo, la comparación, la envidia, etc. Por el contrario el proceso de unificación de la luz tiene 11  pasos y según los Cabalistas estos son: La aceptación de la situación, la conexión con la energía del amor con que permite enfocar nuestra atención en el alma, la humildad que permite recibir la luz, el valor personal que va a dar sentido a lo que tenemos para dar, el balance entre alegría y dolor que permite crecer y dar realidad a la experiencia, el desapego frente al final de los ciclos, la transparencia con nuestro propio proceso a través de la sinceridad que nos ubica en el ahora, la fuerza interior que nos lleva a actuar desde el alma tomando su guía, la paz con la que estamos viviendo el proceso, es decir estar en paz con nuestra parte aunque no sea lo que esperábamos exactamente, y la gratitud que nos da la presencia y conexión con el momento presente. Esta secuencia nos permite siempre estar en nuestra luz y observar desde la luz nuestras vidas.

 

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